Un sistema operativo es un conjunto de programas especiales para gestionar
los recursos del ordenador (memoria, dispositivos de entrada / salida,
almacenamiento...) desde los niveles más básicos y de manera eficiente,
constituyendo una capa de abstracción que facilita las operaciones de los
programas de aplicación y del usuario con la máquina.
Los programas del sistema operativo son los primeros que se cargan cuando se
enciende el ordenador.
Utilizando las herramientas e interfaces del sistema operativo no es
necesario conocer el funcionamiento físico de un determinado dispositivo,
simplemente se usa. Por ejemplo, para acceder a un fichero que se encuentra en
el disco habría que localizar el cilindro y sector donde está una parte de éste,
luego posicionar el cabezal, esperar a que el sector del disco que está girando
pase a su lado, leer, decodificar, verificar y almacenar en memoria la
información leída, y así sucesivamente... y todo ello teniendo en cuenta
posibles concurrencias de procesos, permisos de acceso de los usuarios, etc. De
todo esto puede encargarse el sistema operativo, invocando a la función
correspondiente.